¿Quiere millones de seguidores? Su estrategia digital podría estar fallando

Responsabilidad digital

No se trata solo de ser viral. Descubra cómo la responsabilidad, coherencia e inversión en talento son rutas reales hacia el éxito en la era digital.

¿Cuál es la clave secreta para que su activo digital llegue a millones de personas y así tenga un multitudinario público para transmitirle una idea, venderle su producto, o comunicarle algo?

¿Tiene una página web y quiere a un millón de personas visitándola a diario? ¿O lo que tiene es una cuenta en redes sociales y planea llegar a millones de usuarios? – tal vez tiene ambas – y a estas alturas, en pleno siglo XXI, usted y todas las marcas lo desean. Algunas de las claves para llegar a ello son la coherencia y responsabilidad digital.

Se trata de conceptos tan amplios que para hacerlo más sencillo debe establecer una ruta. Empecemos por lo más básico: respete a su audiencia: ¿cómo? Entregándole contenido de calidad, independientemente de su actividad (empresa, creador de contenido, etcétera).

Para que lo anterior ocurra primero asegúrese de estar en la capacidad de producir el contenido de valor que lo catapultará a la deseada cima. No pretenda llegar a millones de seguidores en poco tiempo, y mucho menos sin un equipo consolidado.

Pareciera fácil. “Es solo un post”, “es un video de apenas 10 segundos”, “no se demora nada”, “es publicar rápido y ya”. No. Volvemos al respeto y no solo por su audiencia, sino por los profesionales que contrató para llevar a cabo la labor.

Quiere llegar a 10 millones de seguidores en un mes y lograr piezas ‘virales’, pero solo quiere, o puede, contratar a una persona para que:

  • Piense, cree, desarrolle y ejecute las estrategias de marketing y contenido
  • Arme una parrilla de publicaciones, programe y publique
  • Imagine, conceptualice y ejecute ideas y campañas para redes sociales y plataformas digitales
  • Piense, cree y diseñe las piezas audiovisuales (posts, reels, stories, videos, banners, newsletters, artículos web, copys)
  • Tome fotos, grabe videos, coordine invitados, entrevistados, actores, y edite
  • Ejecute las campañas en Meta Ads, Google Ads
  • Lleve registro y cumpla los KPI estipulados, analice las métricas de alcance, engagement, conversión y CTR
  • Realice benchmarks y análisis de la competencia
  • Aplique principios SEO y SEM
  • Use el storytelling en todo lo anterior
  • Que proponga, venda y más…

¿Abruma, no cree? Para eso necesita un equipo sólido, especializado, capacitado, y construido especialmente para llegar a esos 10 millones de personas, y no solo eso, también sostener la cifra – no es fácil –, y que además sea capaz de traducir los likes en ventas, o lo que sea que quiera cumplir con esa cantidad de usuarios en sus dominios digitales.

Atraer seguidores es solo la mitad del trabajo, el siguiente reto es la retención. De nada sirve que un millón de personas vean en su feed que hay un video nuevo si no se quedan a verlo, y si 500.000 acceden a reproducirlo, pero solo se quedan 3 segundos y pasan al siguiente su mensaje llega incompleto, sin surtir efecto alguno.

La responsabilidad digital también es construir una comunidad, no solo coleccionar vistas efímeras.

Tenga presente que los seguidores en redes sociales son una especie de ‘audiencia alquilada’; así que su verdadera fortaleza digital reside en sus dominios propios (web, bases de datos). La coherencia dicta que use las redes para atraer, pero su casa digital para convertir.

Una golondrina no hace verano

Entra la coherencia. No exija a esa persona todo lo que ya mencionamos, y mucho menos la sacrifique por no llegar a la cifra Y estimada en el tiempo X.

Establezca una ruta, no haga por hacer. Cada plataforma tiene un objetivo distinto, y publicar lo mismo en todas al mismo tiempo no es estrategia, es disparar mil proyectiles esperando que alguno dé en el blanco, y eso se traduce en pérdida de tiempo y esfuerzo.

Trace la ruta. Siéntese a elaborar esa estrategia teniendo en cuenta el equipo a su cargo. Debe entonces:

  • Definir objetivos
  • Entender la razón de ser de cada uno
  • Reclutar especialistas en cada área
  • Construir una estrategia
  • Establecer unos KPI coherentes
  • Ejecutarla y evaluar los resultados

Definir el propósito de su meta es fundamental: escriba en alguna parte, a conciencia, el punto al que quiere llegar, esa cumbre montañosa en la que quiere plantar bandera. Quizá es tener X millones de seguidores para que su marca sea conocida y eso se transforme en ventas; o tal vez sea poder llegar a la mayor cantidad de personas posible y así transmitir un mensaje, idea; cualquiera que sea, todos son válidos.

Pero asuma la responsabilidad y cargue con la idea de que, si su equipo no es tan grande, no va a poder competir decentemente con las marcas que sí invierten en talento. Sea coherente con los objetivos que traza, que estén acorde a lo que puede producir.

Exigir a una sola persona que sea un departamento entero de comunicaciones no solo es ineficiente, es humano y profesionalmente insostenible. El burnout (agotamiento excesivo) en los equipos digitales es una de las causas por las que las estrategias pierden calidad y coherencia con el tiempo.

Apoyar los procesos con el uso de herramientas que integren la inteligencia artificial agiliza las tareas más básicas, pero no reemplazan el criterio humano – que nos conecta unos a otros – ni la estrategia. Son herramientas para potenciar a los especialistas, no una excusa para seguir reduciendo el equipo a su mínima expresión.

La premisa financiera que aplica en este caso es: invierte poco, gana poco; invierte mucho, sus utilidades crecen más. Adapte el concepto para sus equipos digitales. Tenga en cuenta sus ideas, propuestas y comentarios, porque para eso se formaron.