Aprende a proponer ideas como si contaras una película

Experiencia académica Comintech

Estudiantes universitarios aprendieron a proponer sus ideas de reportaje como verdaderos guionistas.

El periodismo joven que se forma desde las aulas de la Universidad de la Sabana tiene doble sello de calidad. El Premio Simón Bolívar, el más importante del periodismo en Colombia, le ha reconocido a sus estudiantes y docentes de comunicación el empeño y recursividad que demuestran cuando se trata de narrar las realidades sociales de un país como el nuestro. 

Más allá de calificar o descalificar las propuestas que se escucharon en el consejo de redacción definitivo, Comintech se planteó, como rezan los objetivos de la organización, aportar una visión práctica y compartir parte de la experiencia acumulada en los últimos años para resolver los problemas más frecuentes cuando se socializa una idea de comunicación. 

Todo empieza con las preguntas. El hombre quiere resolver los enigmas, nuestro cerebro quiere encontrar la lógica de las cosas y cuando una pregunta lo intriga usa todos los recursos que tiene disponibles para resolver sus dudas. 

El menú de cuestiones a las que estos estudiantes quieren aportar desde su estilo, ejecución y alcance comunicativo van desde la escasez de agua, el tráfico de fauna silvestre, los ejercicios de memoria para superar la violencia, la estabilidad emocional, el suicidio, el abastecimiento de alimentos, el sobregasto de energía humana, la segregación cultural  por persistencia de prejuicios, la crisis del suministro de medicamentos, el dilema profesional sobre la realidad de los mercados y todas apuntan en una buena dirección. 

Pero a la hora de poner en público una idea comunicativa como esta del reportaje audiovisual, siempre es importante trasladar a la mente del interlocutor una imágen o una serie de acciones que otorguen un nivel de significado en quien escucha. Algo así como narrar el guión.

Se dice que el trabajo del guionista equivale a usar el lapicero como si fuera la cámara que describe exactamente lo que va a ver a través de la lente. Y esa escritura tiene una regla, detalla acciones, rasgos, personajes, colores, ambientes, no conceptos difíciles de ver a través de una cámara como las estadísticas o los pensamientos íntimos de un determinado personaje. 

En esta medida hace mucha diferencia expresar al jurado en el momento de la propuesta, un contexto demasiado amplio de estudios y referencias estadísticas que se diluyen como mensaje, en cambio la línea de acciones del personaje o la descripción visual del lugar en donde ocurre la acción sí crea un efecto de traslado inmediato que a nuestros cerebros les encanta.

No es lo mismo expresarle al público la idea de que una ciudad tiene un crecimiento de más del treinta por ciento en su número de habitantes y que por lo tanto la construcción de viviendas aumentó estrepitosamente casi al punto de olvidar que no hay manera de tratar el agua adecuadamente para tantas casas, que describir la forma en que el vaso de cristal que sostiene una mujer bajo el grifo de la cocina se llena lentamente de un líquido turbio que parece captado de cualquier lugar, menos de una tubería doméstica. 

Este es el tipo de lenguaje con el que vale la pena familiarizarse cada vez más para proponer cualquier idea. 

Los datos, contextos, comparaciones estadísticas sirven para aportar seguridad en la argumentación, pero no son el elemento sustancial que hará que un consejo de redacción audiovisual comprenda los pasos que se darán para contar la historia ante la cámara. 

Todas las ideas en comunicación pueden ser buenas y viables, la experiencia acumulada de los estudiantes que han presentado sus reportajes a jurados importantes así lo demuestran, y en esta ocasión Comintech buscó que ese camino ahora esté alimentado de dos tareas adicionales cuando se enfrenten a los consejos de redacción que vendrán por el resto de sus carreras profesionales: perfeccionar un lenguaje basado en las acciones y las descripciones y darle vía libre al cerebro para que conecte las ideas libremente hasta que el problema se revele ante sus ojos casi como estuvieran viendo el video terminado.